Interesada en el urbanismo por un lado, y en las cuestiones de género por el otro, hace unos meses hice un curso con este nombre. Me pareció más que interesante saber cómo es la relación entre estas dos temáticas, la cual ya comenzaba a surgir en distintas actividades sobre urbanismo a las que estaba asistiendo y que todavía no conocía.
El taller, dictado en La Casa Encendida, fue impartido por el Col-lectiu Punt 6, un colectivo de sociólogas, urbanistas y arquitectas que busca fomentar la equidad de género en el uso de la ciudad y del espacio público.
En el curso se planteó que este urbanismo cuestiona una ciudad que fue hecha pensando en el hombre de edad y clase media, dejando de lado la diversidad que la habita. Esta ciudad, que reproduce el modelo de sociedad capitalista y patriarcal, deja de lado a las mujeres, sus formas de vivirla y sus necesidades, siendo el grupo excluido hasta ahora de la discusión urbana.
La referencia al género que se hace es interseccional: el género se cruza con otras variables, como son la edad, la clase social, el nivel de renta, la etnia, la diversidad funcional, la identidad sexual, etc, por lo que esta perspectiva busca tener en cuenta las diferentes necesidades y visiones que se dan en la ciudad y en los espacios públicos.
Por ejemplo, la ciudad no es vivida de la misma manera por una señora mayor que por un hombre joven. ¿Se contempla esto a la hora de realizar políticas públicas? No es el mismo el tiempo que requiere un ancianx para cruzar la calle que un joven. ¿Se contempla a su vez la disponibilidad de bancos en el espacio público para que lxs ancianxs puedan descansar cuando caminan, para que las madres y padres puedan dar de comer a lxs niñxs pequeños, para que sean utilizados por personas con diversidad funcional?
Por otro lado, ¿son seguros para todxs los espacios públicos y las calles? Desafortunadamente, dista mucho la seguridad que sienten los hombres de la que sienten las mujeres en la ciudad. ¿Es esto contemplado a la hora de tomar decisiones políticas? A todo esto y mucho más se refiere el urbanismo desde la perspectiva de género.
Además, este también habla de las actividades del cuidado, las cuales se llevan a cabo en la ciudad. Con ellas se está refiriendo a los cuidados que se otorgan a lxs niñxs, lxs ancianxs y las personas con diversidad funcional. Estas actividades que también se desarrollan en el espacio público, están invisibilizadas. ¿Se toman políticas para que las mismas se puedan desarrollar? ¿Responden los servicios de transporte, los espacios y servicios públicos a las necesidades de esta actividad? A lo que se aspira es a un paradigma de ciudad cuidadora, donde esta “te cuida, te permite cuidar a otras personas, te permite cuidarte y permite cuidar.” A su vez los cuidados, de los que se ocupan en su gran mayoría las mujeres, deberían ser una responsabilidad de todxs, una responsabilidad social y compartida, con un papel central a la hora de organizar nuestras ciudades.
Para finalizar, toda la información que se debe recopilar sobre los diferentes usos y necesidades en el espacio urbano debe provenir de la participación y acción ciudadana. El urbanismo no debe ser algo decidido desde arriba sino mediante la participación comunitaria, interpelando a la diversidad de personas que forman parte de la ciudad y que son lxs expertxs en su entorno.
Estas son algunas nociones que aprendí en este curso. Para conocer más, lxs invito a visitar la página de este colectivo: www.punt6.org/


Me encanto !!
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Muchas gracias!!
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Muy buen artículo!! Felicitaciones
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