en chabolas. Allí llegó el jesuita José María de Llanos, quien de confesor de Franco y miembro de la falange se transformó en militante del partido comunista con su llegada al barrio y con su lucha por mejores condiciones de vida para sus pobladores. Ya ni bien comenzar tuvimos dos recomendaciones sobre este tema. Pablo nos habló del documental Flores de Luna y Paula, quién también participó del relato, nos recomendó el libro Tiempos de silencio.
habíamos visto casi a nadie, pero llegando a la segunda estación vimos mucha gente y también varios comercios. Nos sentamos en la plaza frente a la estación y leímos un fragmento del libro «El Paseo de Jane, tejiendo redes a pie de calle». Allí se explica lo que Pablo y Paula ya nos habían comentado, sumado a que en el barrio surge una fuerte solidaridad vecinal reivindicando mejores condiciones de vivienda, que logrará no sólo que no sean desalojados de la zona sino que sus reclamos sean finalmente oídos. En nuestro paseo pudimos ver las viviendas públicas que se construyeron para reubicar a la población.

Seguimos nuestro camino hasta llegar al Centro Social Okupado Juvenil Atalaya, las actividades que encontramos programadas comenzaban más tarde por lo que seguimos nuestro camino.

Nos dirigimos al Cerro del Tío Pío, comúnmente conocido como el parque de las siete tetas. Nos sentamos allí un rato pese al frío para contemplar las vistas de la ciudad.
Nuestra última parte del recorrido consistió en visitar el Parque Vecinal Autogestionado Sputnik, un solar recuperado por los vecinos y transformado en plaza. No encontramos a nadie pero nos quedamos allí un ratito. De ahi nos dirigimos a terminar la visita: vimos la Junta Municipal de Distrito y entramos al Mercado Municipal de Vallecas. Si bien allí terminó nuestro paseo urbano, nos quedamos en el barrio para tomar y comer algo.



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