Este Despaseo cuenta con un registro gráfico hecho por Ana García López, colaboradora en la organización y registro. En él, sobre el mapa y las paradas del recorrido realizado, se encuentran las palabras que resonaron durante el paseo así como el trazo de nuestro trayecto.
Debajo de este, encuentran el registro-relato.

Nos encontramos en la Plaza Joan Miró, frente a AZCA. Nos presentamos contándonos en qué nos fijamos cuando caminamos por la ciudad. Hay quien dijo que presta atención a los sonidos/ruidos, quien habló sobre los balcones, las miradas de la gente, los edificios, entre otros. A lo largo del paseo, haríamos comentarios en base a estas referencias.
En Plaza Quito conversamos sobre los balcones y cómo lo que se ve en ellos nos puede ayudar a distinguir qué tipo de personas habitan allí.
Nos dirigimos hacia el barrio El Viso, el más rico de Madrid y de España según datos del 2017. Nos detuvimos frente al Colegio Maravillas, que contiene el gimnasio diseñado por el arquitecto Alejandro de la Sota.
Caminamos por el barrio sin cruzarnos con mucha gente. Es tranquilo y silencioso. Hablamos del tema sonido y ruido en la ciudad. Al silencio pocos lugares de Madrid se lo pueden permitir, El Viso es uno de ellos.
Nos encontramos con casas cerradas a la vista, valladas, no se veía vida dentro de ellas. Solo pudimos ver un signo asomando desde dentro: un aro de basquet. Vimos muchas cámaras de seguridad que nos incomodaron. Conversamos sobre lo distinto que es este barrio en relación a nuestra cotidianidad. A Elena le gusta buscar zonas que siente como “islas” dentro de la ciudad, anomalías, como El Viso. A otros, el pasear por allí nos incomodó.
Observamos que nos encontramos con espacios públicos donde hay iglesias.
En el Santuario de Santa Gema, Ana observó que los bancos estaban colocados de manera tal que se daban la espalda. Nos preguntamos ¿fueron puestos así con alguna intención?
Una vez fuera de El Viso, tardamos en acceder a la zona a la que queríamos llegar en Hispanoamérica. Nos encontramos en un área residencial de grandes edificios y anchas calles, con poca vitalidad. Atravesando un vivero que nos llamó la atención, logramos salir del área residencial hacia una zona con mayor vitalidad, movimiento y comercios. El vivero fue un lugar de transición hacia la segunda parte de nuestro recorrido.
En esta zona vimos el edificio La Gran Logia de España, sobre el que conversamos, y leímos un fragmento de “La ciudad infinita” de Sergio Fanjul. Luego, caminamos hasta el Parque San Fernando. Siendo domingo y encontrando iglesias en los espacios públicos, nos cruzamos con varios grupos de personas que salían de misa. Para nosotros quienes salían con sus mejores ropas de esta, eran un grupo extraño. Para ellos, un grupo de jóvenes caminando en este horario y esta zona, era un grupo extraño. En el parque conversamos sobre la Asociación de Vecinos Costa Fleming, quienes suelen hacer Paseos de Jane por el barrio.
Finalizamos nuestro paseo en el parque del Cuarto Depósito en Plaza de Castilla donde nos sentamos a intercambiar opiniones y reflexiones sobre el paseo. Hablamos sobre el ritmo del paseo, cómo la zona más vital del recorrido se nos pasó más rápido mientras que la anterior se sintió más larga. Se habló de que fue un paseo gris. Por el clima, el asfalto, la falta de colores y los edificios.

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