Montañas: Biblioteca Despaseando XII

Llega el invierno de este lado del mundo y me encuentro en un país rodeada de montañas cubiertas de nieve. ¿Algunos libros para acompañar esta temporada? Comparto una lista aquí de tres autores italianos y uno alemán que escriben sobre los Alpes.

Imposible de Erri de Luca

Dos hombres que compartieron un pasado de militancia política hasta que uno de ellos traiciona al otro pasean solos por la misma montaña. Uno sufre un accidente y cae. El otro es llevado a prisión mientras se juzga si lo ha despeñado. En el libro leemos las conversaciones entre el hombre y el juez, y las cartas que el primero escribe en su celda de aislamiento. Lejos ahora de las montañas, encontramos hermosos pasajes sobre lo que caminar por ellas significa en la vida de este hombre.

«Su pregunta debería ser: en esas condiciones ¿quién los obliga a hacerlo?
La respuesta es: nadie. No tenemos instigadores. No son necesarios, la montaña nos basta como móvil. Divertido juego de palabras, ¿verdad? La montaña, inmóvil por constitución, es nuestro móvil. Así es: hace que nos movamos hacia ella. Cada uno tiene su propio motivo para ir. El mío es darle la espalda a todo, tomar distancia. Me echo atrás el mundo entero. Me desplazo hacia un espacio vacío y también hacia un tiempo vacío. Veo cómo era el mundo sin nosotros, cómo será después. Un lugar que no tendrá necesidad de que lo dejen en paz.»

La montaña mágica de Thomas Mann

Un joven va a visitar a su primo en un sanatorio en Davos, pueblo en los Alpes suizos. Una estancia que se preveía de tan solo algunas semanas se expande en el tiempo, como todo lo que sucede «allí arriba». La historia se desarrolla en el sanatorio, lugares a los que concurrían las clases burguesas y adineradas para hacer curas de aire de montaña y de descanso.

«–¿Dónde están los glaciares, las cimas blancas y los imponentes gigantes de la montaña? Me parece que, después de todo, estas montañas no son muy altas.
–Sí lo son –contestó Joachim–. En casi todas partes, se ve el límite de los árboles; se perfila con una nitidez sorprendente; donde se acaban los abetos, se acaba todo; tras ellos no hay nada, pura roca, como ves. Al otro lado, a la derecha del Schwarzhorn, ese pico de ahí, se distingue incluso un glaciar. ¿Ves el color azul? (…) Sin duda, todo eso está a gran altura, y nosotros mismos nos hallamos a una altura espantosa. Nada menos que mil seiscientos metros sobre el nivel del mar. En estos niveles, las alturas de las montañas ya no se perciben.»

Inverni lontani de Mario Rigoni Stern

Un invierno lleva el recuerdo de muchos otros inviernos vividos. Inviernos de infancia, de guerra, de madurez entre la nieve que cae en las montañas.

«Ora, giorno dopo giorno si sta avvicinando l’inverno e avrò tante memorie. Sarà come ritornare bambini, come ascoltare tanti voci. Rivedere lumi nella steppa, amici, cari volti femminili. Oggi nell’acqua piovana raccolta sotto le gronde che scendono dal tetto vedo anche tante nevi lontane che il sole ha sciolto e riportato qui.»

El muchacho silvestre de Paolo Cognetti

El escritor de montaña, Paolo Cognetti, decide dejar la ciudad de Milan para instalarse en una cabaña en los Alpes italianos. Allí, a través de las cuatro estaciones, entabla una relación con su nuevo hogar, los árboles, los animales y los pocos vecinos con los que se cruza.

«Io non tornavo in montagna da dieci anni. Fino ai venti ci avevo trascorso tutte le mie estati. Da bambino di città, allevato in appartamento, cresciuto in un quartiere in cui non era possibile scendere in cortile o per strada, la montagna aveva rappresentato per me l’idea più assoluta di libertà.«

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑