Maternidad(es) en la Literatura

Collage de mi autoría

A lo largo de la historia se ha considerado que las mujeres, por sus capacidades reproductivas, eran aquellas que naturalmente estaban dotadas para la crianza y el cuidado de los hijos. Junto con la imagen de la mujer ideal que cuida del hogar, se crearon las expectativas de la madre perfecta y la idea de una única maternidad posible. Sin embargo, en las lecturas del Taller que organizo hemos visto a madres que se pierden, se ahogan y hasta perecen en este rol que se les ha impuesto. Algunos ejemplos son El papel amarillo de Charlotte Perkins Gilman, con la desconocida e ignorada depresión de la protagonista después de ser madre, y La habitación 19 de Doris Lessing, con Susan, una mujer que no se encuentra a sí misma luego de tantos años volcada al cuidado de sus hijos y de su casa. También nos hemos encontrado con otras relaciones con la maternidad, como la de Lidia de Preludio de Katherine Mansfield, quien no siente gran cariño por sus hijas.

Estas son tan solo una cara de la diversidad de experiencias de maternidad, las maternidades posibles, que podemos encontrar hoy en la literatura de mujeres escritoras. Sin embargo, sostiene Laura Freixas que cuando ella fue madre en 1993 no le fue sencillo encontrar literatura con la cual identificarse: “Si en vez de convertirme en madre, yo me hubiera convertido en adúltera, habría tenido muchos más modelos.” Solo encontraba en la literatura universal algunas madres perfectas o diabólicas, hasta que halló, plasmada en general en relatos sobre la relación madre-hija, madres literarias más reales y diversas, algunas de las cuales recopiló en el libro Madres e hijas de 1996.

En el libro Maternidad y creación, una compilación sobre la relación de escritoras con la maternidad realizada por Moyra Davey, se cita a Jane Lazarre, autora de El nudo materno, quien sostiene que la figura de la madre suele aparecer en la literatura desde la mirada del hijo/a, lo cual “nos ha proporcionado sólo una parte de la historia”. Hay una escasez del “yo” materno en la literatura, de la maternidad en primera persona.  

Las escritoras que han sido madres han pasado por la presión de tener que elegir entre escribir y cuidar de sus hijos. La escritora y divulgadora feminista Carmen G. de la Cueva escribe sobre la maternidad y su relación con la literatura en sus artículos para Contexto. En un artículo en particular, recopila la experiencia de distintas escritoras que se han debatido entre encontrar momentos para escribir y la culpa por no estar cuidando de sus hijos, la misma dualidad que comparte de la Cueva. 

Contar historias es también una manera de engañar al tiempo de la crianza, las historias, repetidas mil veces hacen que las horas vuelen. Algo así debía de ocurrirle a la escritora Grace Paley que dijo que lo natural para ella era repartir su tiempo entre sus distintos intereses. (…) ¿Las madres tenemos que renunciar siempre a alguna cosa?

Antes de que finalice el mes de mayo, durante el cual en muchos países se festejó el día de la madre, quería compartir algunas reflexiones y lecturas sobre la representación de la maternidad(es) en la literatura, y sobre la relación entre la creación de las mujeres y la maternidad. 

Además de links de interés, les comparto dos relatos que hemos leído en nuestro Taller para que entren en tema:

La cruzada de la leche – Margarita García Robayo en Revista Anfibia.

Un golpe de buena suerte – Flannery O’Connor en Literatura.us

UNA LISTA DE REFERENCIAS INTERESANTES:

LLIL: la lista infinita de libros, una lista de libros del blog Vida Propia sobre la experiencia de ser madres, padres, hijxs. Explora este blog para encontrar más listas de libros (para el puerperio, sobre embarazadas, el duelo de la madre) y artículos.

Maternidad y Literatura de Lectora Voraz, Newsletter sobre Literatura de Pau Turina

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